miércoles, 4 de enero de 2012

Los parados

Esta entrada va dedicada especialmente a los desempleados.

En los tiempos que corren parece ser que los desempleados somos algo normal en la sociedad, se nos representa en una cifra que ronda unos cuantos millones ya, parecemos una estadística, un tanto por ciento que no cesa de salir en periódicos, telediarios, a la par de una serie de explicaciones más o menos plausibles de las causas de este problema y con unos políticos que lo único que hacen es lanzarse piedras de unos a otros en vez de buscar un consenso a la hora de hallar la solución. 
Pero el problema radica en que los parados no somos unos números o un problema a erradicar, somos personas con un historial más o menos grave a las espaldas. Llevamos mucho tiempo luchando contra viento y marea, en torno a una marejada de elecciones y emociones que van desde el más absoluto negro del vacío  y la tristeza al pequeño verde que tizna el horizonte de esperanza, pero que con el golpe del devenir de los días que pasan lentamente como una losa pesada, se torna otra vez hacia la oscuridad.
Cada uno tenemos una historia personal, desde jóvenes que nos dejamos la piel estudiando para tener un futuro mejor que no llega, a personas adultas que han perdido todo, sufriendo en ambos casos las familias. Nos han roto los sueños, la autonomía,  nos han quitado el derecho a subsistir, pero a los poderosos eso no les importa,  porque ellos siguen con sus riquezas y el problema de todo esto es que ellos reflejan los valores transmitidos en esta sociedad que va llevando lentamente a la tristeza y sin razón.

Yo tengo que llevar este sufrimiento a las espaldas y no es ni cómodo, ni sencillo, ni divertido. Pero hay que seguir adelante y en ese caminar pienso ayudar a los que me rodean porque podrán quitarme el empleo, pero no podrán impedir que mi corazón ame, o que mis manos intenten ayudar a los demás igual que mis padres hacen lo mismo conmigo porque gracias a ellos mi vida es mejor. No es mucho lo que puedo hacer, pero algo haré, no quiero contribuir con mi vida a este sin sentido. 
FELIZ AÑO NUEVO A TODOS

jueves, 24 de noviembre de 2011

¿El alma está en el cerebro?

Esta es una reflexión que hago después de haberme dedicado alguna hora que otra a leer el libro de Eduardo Punset titulado "El alma está en el cerebro".
El título del libro ya aclara lo que se va a encontrar en sus líneas, el enfoque del ser humano que se va a dar, que es el reduccionista biológico, es decir que el ser humano simplemente somos un amasijo de neuronas más o menos bien conectadas, y una serie de componentes biológicos más o menos complejos y fuera de eso no hay nada más.
Partiendo de esa premisa voy a lanzar una serie de cuestiones.
Si sólo somos neuronas interconectadas, está claro que no hay una parte espiritual, lo cual contradice bastante a las experiencias más importantes que vamos teniendo los seres humanos, porque si realmente solo somos eso ¿Para qué preguntarse el sentido de la vida? ¿ Por qué el amor suele ser la experiencia más importante en el ser humano? ¿Por qué necesitamos el sentido de la trascendencia? Si fuéramos como un animal más, esas preguntas digo yo que no nos las haríamos y tampoco sufriríamos crisis vitales, ni existirían problemas emocionales.
Siguiente cuestión, un ser humano que tiene discapacidad según este supuesto tiene menos alma que el resto, porque si el alma humana= cerebro, un cerebro dañado es un alma con menor superficie y además con el paso de los años se va perdiendo alma, porque las neuronas ya no tienen el mismo rendimiento. Ni os quiero contar que le parecerá a una persona bajo esa perspectiva alguien que parece una enfermedad neurodegenerativa, teniendo en cuenta como se le queda el cerebro.
Si el alma= cerebro ¿Qué explicación tiene la magia de las cosas inesperadas de la vida? ¿Por qué hay tantas cosas que ni tan siquiera tienen una explicación basadas única y exclusivamente en la biología? Vease la gente que da la vida por los demás, que lucha cada día por construir un mundo mejor, las creaciones humanas, los gustos personales etc.
Curiosamente las mejores cosas no se pueden reducir a  un solo ámbito. Si reducimos al ser humano a pura biología estamos reduciéndolo al sin sentido y eso está teniendo hoy en día consecuencias muy negativas

jueves, 17 de noviembre de 2011

Más allá de las apariencias

Hoy he terminado un trabajo que para mi ha sido muy breve en cuanto duración del tiempo pero que  ha sido muy intenso en cuanto a vivencias.
Mi trabajo ha consistido en ayudar a niños discapacitados y la verdad que tanto ellos como sus familias y cuidadores me han enseñado muchas cosas entre ellas la valía de cada vida humana.
Los que para la sociedad en la que vivimos de la imagen, de la perfección,  de la superficialidad, no aportan nada, se equivocan. Menos mal que  dónde mandan los ojos del corazón esas barreras se rompen, puesto que estas criaturas tienen un trasfondo mucho más rico y profundo, son cariñosas, son luchadoras, miran más allá de lo visible, distinguen las emociones, responden al amor sin poner barreras.
Y mientras escribo estas líneas me viene el rostro de cada uno de esos muchachos, de sus peculiaridades, las continuas melodías de navidad, la propaganda del día, lo de ir a casa con Teresa, los besicos constantes en la mano, la atención que prestan a los dibujos. También de esas miradas, sonrisas, los abrazos, cogidas de mano y hasta me quedo con una chiquilla con la que tuve un percance el primer día. Ellos para mi han simbolizado un corazón que da amor, un cuerpo sufriente y entregado y un corazón al que entregar mi cariño, unas manos a las que coger, acariciar, una sonrisa a regalar.
Gracias chiquillos, jefe del autobús por tu paciencia. Os deseo lo mejor.
Ahora a mi me toca emprender el vuelo de nuevo hacia el futuro, pero con la sonrisa de haber vivido este presente.

jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Prohibido prohibir?

Mis queridos lectores, os lanzo una reflexión de las leyes esta vez, relacionándolas con el mundo de la psicología. En esta entrada, voy a relacionar el condicionamiento y el desarrollo de la moral.

Si de algo está compuesto esta sociedad es por leyes, normas, reglamentos, en resumidas cuentas lo que abarca el Derecho que se encarga de conducir los diversos ámbitos de la vida humana. Las normas presuponiendo que se hacen con toda la buena fe del mundo, pienso que están mal enfocadas, no tanto por la ley en sí  (que también aunque eso es otro tema), sino por el fondo con el que se enseñan.
Desde que somos pequeños desarrollamos la moral, pasamos por una serie de estadios hasta que llegamos por así decirlo a la cima de este desarrollo, a la meta deseable, pero aquí desde mi punto de vista nos topamos con el primer problema y es que nos educan  de tal forma que una conducta mala es castigo y una conducta buena es evitar el castigo o darnos un premio, tanto es así, que se olvidan de que interioricemos que esas leyes/normas están para no dañarnos ni a los otros mismos ni a nosotros. Voy a pasar a un caso práctico para que me entendáis.
Vas por el carril bici, en medio de la acera de una ciudad, te encuentras con pasos de cebra, paradas de autobuses, en teoría te tienes que aminorar la velocidad de el medio de transporte o incluso frenar porque hay peatones. Aquí hay dos formas de actuar o aminoro/ freno porque le puedo hacer daño a una persona y porque la ciudad es de todos y hay que convivir o aminoro/freno porque me puede pillar la policía municipal y no quiero que me pongan una multa. Si la razón es la primera actuarás correctamente en todo caso porque no deseas hacer daño a nadie, esto es un desarrollo moral correcto, en caso de la segunda forma de pensar (por sanción) hay un porcentaje más elevado de posibilidades de que te lo saltes si no hay policía vigilando, con lo cual eso provoca el enfado del personal, las quejas al ayuntamiento, poniendo leyes y más leyes para regular el uso de este medio de transporte.
Ampliando este medio a más ámbitos implica que como no se interiorizan adecuadamente las leyes/normas, se van creando más para regular un tipo de conductas que simplemente con empatía y desarrollo moral correcto no se llevarían a cabo,  y se pasaría de tener 100 leyes a tener 10. Actuamos demasiado por condicionamiento y utilizamos muy escasamente aquella capacidad más profunda del ser humano que es la de ponerse en lugar del otro.
¿Cumplimos las normas por miedo al castigo o por el bien común? ¿Educamos a las futuras generaciones en hacer las cosas más allá del premio y del castigo haciéndoles ver el trasfondo de las cosas?
He de concluir esta entrada que estoy hablando en general, no estoy atacando a nadie, pero me gustaría que llegarais a alguna conclusión que por algo he escrito todo esto

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Santos

No salen en las portadas de los periódicos, ni de las revistas, no pertenecen a los cánones de perfección que se nos proponen, no ganan una fortuna, pero ...
Transmiten amor, alegría color y amor por dónde van. Se llevan en nuestros corazones, nuestro aire es más respirable gracias a ellos.
No distinguen entre raza, color, lenguaje, cultura o clase social. Pueden formar una familia, tener una vocación laica o religiosa.
Nacen en cualquier momento, en cualquier parte del mundo y sencillamente son maravillosos, porque gracias a ellos el reino de Dios es posible, hacen que el Amor se extienda con todas las buenas consecuencias que ello conlleva. Son como ayer bien definió una persona "los amigos fuertes de Dios"
Seguro que conocéis algun@ en persona, aunque no haya sido llevado a los altares, son nuestros SANTOS, y tú ¿Te atreves a ser uno de ell@s?

domingo, 23 de octubre de 2011

El amor

El Amor es un sentimiento de lo más difícil, no hay palabras en el firmamento para definirlo, pero si que hay pequeñas- grandes cosas en el día a día que nos acerca a él, que hagan que nos invada y nos llene el corazón
El amor es una mirada profunda a los ojos cargada de los mejores sentimientos.
El amor es aquel hombro sobre el cual te puedes apoyar.
El amor son aquellos abrazos que abrazan.
El amor son esas manos que acarician, que construyen.
El amor es la renuncia por hacer feliz a los que nos rodean.
El amor son las palabras y silencios que bien pronunciados consuelan.
El amor son aquellos pies que corren raudos para encontrarse con los otros.

El amor produce alegría, paz, armonía, felicidad, unión, entrega, sacrificio, comunión, escucha en definitiva los mejores frutos, aquello que no perece. Es la mejor agua con la que regar nuestro día a día, porque con él hasta las pequeñas cosas son  las más grandes.
Atreveros a vivir por amor!! y por el AMOR, es lo mejor que hay en la vida.

sábado, 15 de octubre de 2011

Dios encuentro

Muchas veces he oído, más que escuchado que Dios sale a tu encuentro, pero para mi era una teoría bonita más o menos real en el tiempo, porque pensaba en el fondo de mi que el encuentro con Dios lo creaba yo, si rezas, y amas de verdad Dios se hace presente,  hasta que Él coge y rompe tus esquemas y te enseña con su sabiduría infinita que Él no es así, que funciona de otra manera muy diferente a mis esquemas mentales.
Sale al encuentro cuando Él quiere y porque Él quiere, no hace falta hacer ni cabriolas, ni piruetas, y de repente un día quieres poner la tele y  toca la puerta de tu corazón y te dice ehh que no me haces caso, a ver si me hablas más que me tienes abandonado y quiero estar contigo, y te descuadra, porque en ese momento ni estaba pensando en Él, iba a otra cosa, pero su fuerza te interrumpe además de una manera que no le puedes decir que no, que te invade y no te puedes resistir y desearías parar el momento en el que te habla al corazón tan intensamente, porque no hay nada que iguale a esa sensación, a esa palabra, es tan diferente a cualquier cosa que puedas experimentar.
Y después de este encuentro y de unos cuantos más menos intensos de este tipo, porque otra cosa no será pero insistente es un rato largo, me trae al grupo de mi parroquia y me regala una noche como la de ayer, en la que siento su amor en las personas que están en el grupo, siento que esas personas son sus palabras, sus abrazos que me abrazan y pone color a mis momentos tristes mediante ellas, y siento que ese amor me desborda y que me enseña como tengo que ser con los demás, que por ello merece la pena vivir, por amar y por ser amada y si vivo asi mis problemas son más llevables.
Dios me ha dado lo que necesitaba en este momento a su manera, en su tiempo, y si seguiré teniendo los mismos problemas y tendré que luchar para solucionarlos, pero al mismo tiempo me está regalando su amor  y está ayudándome a cargar la cruz, no me va a solucionar los problemas con una varita májica, pero al menos va a ayudarme a caminar y a dar sentido a la vida, que es lo más importante
GRACIAS JEFE