jueves, 24 de noviembre de 2011

¿El alma está en el cerebro?

Esta es una reflexión que hago después de haberme dedicado alguna hora que otra a leer el libro de Eduardo Punset titulado "El alma está en el cerebro".
El título del libro ya aclara lo que se va a encontrar en sus líneas, el enfoque del ser humano que se va a dar, que es el reduccionista biológico, es decir que el ser humano simplemente somos un amasijo de neuronas más o menos bien conectadas, y una serie de componentes biológicos más o menos complejos y fuera de eso no hay nada más.
Partiendo de esa premisa voy a lanzar una serie de cuestiones.
Si sólo somos neuronas interconectadas, está claro que no hay una parte espiritual, lo cual contradice bastante a las experiencias más importantes que vamos teniendo los seres humanos, porque si realmente solo somos eso ¿Para qué preguntarse el sentido de la vida? ¿ Por qué el amor suele ser la experiencia más importante en el ser humano? ¿Por qué necesitamos el sentido de la trascendencia? Si fuéramos como un animal más, esas preguntas digo yo que no nos las haríamos y tampoco sufriríamos crisis vitales, ni existirían problemas emocionales.
Siguiente cuestión, un ser humano que tiene discapacidad según este supuesto tiene menos alma que el resto, porque si el alma humana= cerebro, un cerebro dañado es un alma con menor superficie y además con el paso de los años se va perdiendo alma, porque las neuronas ya no tienen el mismo rendimiento. Ni os quiero contar que le parecerá a una persona bajo esa perspectiva alguien que parece una enfermedad neurodegenerativa, teniendo en cuenta como se le queda el cerebro.
Si el alma= cerebro ¿Qué explicación tiene la magia de las cosas inesperadas de la vida? ¿Por qué hay tantas cosas que ni tan siquiera tienen una explicación basadas única y exclusivamente en la biología? Vease la gente que da la vida por los demás, que lucha cada día por construir un mundo mejor, las creaciones humanas, los gustos personales etc.
Curiosamente las mejores cosas no se pueden reducir a  un solo ámbito. Si reducimos al ser humano a pura biología estamos reduciéndolo al sin sentido y eso está teniendo hoy en día consecuencias muy negativas

jueves, 17 de noviembre de 2011

Más allá de las apariencias

Hoy he terminado un trabajo que para mi ha sido muy breve en cuanto duración del tiempo pero que  ha sido muy intenso en cuanto a vivencias.
Mi trabajo ha consistido en ayudar a niños discapacitados y la verdad que tanto ellos como sus familias y cuidadores me han enseñado muchas cosas entre ellas la valía de cada vida humana.
Los que para la sociedad en la que vivimos de la imagen, de la perfección,  de la superficialidad, no aportan nada, se equivocan. Menos mal que  dónde mandan los ojos del corazón esas barreras se rompen, puesto que estas criaturas tienen un trasfondo mucho más rico y profundo, son cariñosas, son luchadoras, miran más allá de lo visible, distinguen las emociones, responden al amor sin poner barreras.
Y mientras escribo estas líneas me viene el rostro de cada uno de esos muchachos, de sus peculiaridades, las continuas melodías de navidad, la propaganda del día, lo de ir a casa con Teresa, los besicos constantes en la mano, la atención que prestan a los dibujos. También de esas miradas, sonrisas, los abrazos, cogidas de mano y hasta me quedo con una chiquilla con la que tuve un percance el primer día. Ellos para mi han simbolizado un corazón que da amor, un cuerpo sufriente y entregado y un corazón al que entregar mi cariño, unas manos a las que coger, acariciar, una sonrisa a regalar.
Gracias chiquillos, jefe del autobús por tu paciencia. Os deseo lo mejor.
Ahora a mi me toca emprender el vuelo de nuevo hacia el futuro, pero con la sonrisa de haber vivido este presente.

jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Prohibido prohibir?

Mis queridos lectores, os lanzo una reflexión de las leyes esta vez, relacionándolas con el mundo de la psicología. En esta entrada, voy a relacionar el condicionamiento y el desarrollo de la moral.

Si de algo está compuesto esta sociedad es por leyes, normas, reglamentos, en resumidas cuentas lo que abarca el Derecho que se encarga de conducir los diversos ámbitos de la vida humana. Las normas presuponiendo que se hacen con toda la buena fe del mundo, pienso que están mal enfocadas, no tanto por la ley en sí  (que también aunque eso es otro tema), sino por el fondo con el que se enseñan.
Desde que somos pequeños desarrollamos la moral, pasamos por una serie de estadios hasta que llegamos por así decirlo a la cima de este desarrollo, a la meta deseable, pero aquí desde mi punto de vista nos topamos con el primer problema y es que nos educan  de tal forma que una conducta mala es castigo y una conducta buena es evitar el castigo o darnos un premio, tanto es así, que se olvidan de que interioricemos que esas leyes/normas están para no dañarnos ni a los otros mismos ni a nosotros. Voy a pasar a un caso práctico para que me entendáis.
Vas por el carril bici, en medio de la acera de una ciudad, te encuentras con pasos de cebra, paradas de autobuses, en teoría te tienes que aminorar la velocidad de el medio de transporte o incluso frenar porque hay peatones. Aquí hay dos formas de actuar o aminoro/ freno porque le puedo hacer daño a una persona y porque la ciudad es de todos y hay que convivir o aminoro/freno porque me puede pillar la policía municipal y no quiero que me pongan una multa. Si la razón es la primera actuarás correctamente en todo caso porque no deseas hacer daño a nadie, esto es un desarrollo moral correcto, en caso de la segunda forma de pensar (por sanción) hay un porcentaje más elevado de posibilidades de que te lo saltes si no hay policía vigilando, con lo cual eso provoca el enfado del personal, las quejas al ayuntamiento, poniendo leyes y más leyes para regular el uso de este medio de transporte.
Ampliando este medio a más ámbitos implica que como no se interiorizan adecuadamente las leyes/normas, se van creando más para regular un tipo de conductas que simplemente con empatía y desarrollo moral correcto no se llevarían a cabo,  y se pasaría de tener 100 leyes a tener 10. Actuamos demasiado por condicionamiento y utilizamos muy escasamente aquella capacidad más profunda del ser humano que es la de ponerse en lugar del otro.
¿Cumplimos las normas por miedo al castigo o por el bien común? ¿Educamos a las futuras generaciones en hacer las cosas más allá del premio y del castigo haciéndoles ver el trasfondo de las cosas?
He de concluir esta entrada que estoy hablando en general, no estoy atacando a nadie, pero me gustaría que llegarais a alguna conclusión que por algo he escrito todo esto

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Santos

No salen en las portadas de los periódicos, ni de las revistas, no pertenecen a los cánones de perfección que se nos proponen, no ganan una fortuna, pero ...
Transmiten amor, alegría color y amor por dónde van. Se llevan en nuestros corazones, nuestro aire es más respirable gracias a ellos.
No distinguen entre raza, color, lenguaje, cultura o clase social. Pueden formar una familia, tener una vocación laica o religiosa.
Nacen en cualquier momento, en cualquier parte del mundo y sencillamente son maravillosos, porque gracias a ellos el reino de Dios es posible, hacen que el Amor se extienda con todas las buenas consecuencias que ello conlleva. Son como ayer bien definió una persona "los amigos fuertes de Dios"
Seguro que conocéis algun@ en persona, aunque no haya sido llevado a los altares, son nuestros SANTOS, y tú ¿Te atreves a ser uno de ell@s?