jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Prohibido prohibir?

Mis queridos lectores, os lanzo una reflexión de las leyes esta vez, relacionándolas con el mundo de la psicología. En esta entrada, voy a relacionar el condicionamiento y el desarrollo de la moral.

Si de algo está compuesto esta sociedad es por leyes, normas, reglamentos, en resumidas cuentas lo que abarca el Derecho que se encarga de conducir los diversos ámbitos de la vida humana. Las normas presuponiendo que se hacen con toda la buena fe del mundo, pienso que están mal enfocadas, no tanto por la ley en sí  (que también aunque eso es otro tema), sino por el fondo con el que se enseñan.
Desde que somos pequeños desarrollamos la moral, pasamos por una serie de estadios hasta que llegamos por así decirlo a la cima de este desarrollo, a la meta deseable, pero aquí desde mi punto de vista nos topamos con el primer problema y es que nos educan  de tal forma que una conducta mala es castigo y una conducta buena es evitar el castigo o darnos un premio, tanto es así, que se olvidan de que interioricemos que esas leyes/normas están para no dañarnos ni a los otros mismos ni a nosotros. Voy a pasar a un caso práctico para que me entendáis.
Vas por el carril bici, en medio de la acera de una ciudad, te encuentras con pasos de cebra, paradas de autobuses, en teoría te tienes que aminorar la velocidad de el medio de transporte o incluso frenar porque hay peatones. Aquí hay dos formas de actuar o aminoro/ freno porque le puedo hacer daño a una persona y porque la ciudad es de todos y hay que convivir o aminoro/freno porque me puede pillar la policía municipal y no quiero que me pongan una multa. Si la razón es la primera actuarás correctamente en todo caso porque no deseas hacer daño a nadie, esto es un desarrollo moral correcto, en caso de la segunda forma de pensar (por sanción) hay un porcentaje más elevado de posibilidades de que te lo saltes si no hay policía vigilando, con lo cual eso provoca el enfado del personal, las quejas al ayuntamiento, poniendo leyes y más leyes para regular el uso de este medio de transporte.
Ampliando este medio a más ámbitos implica que como no se interiorizan adecuadamente las leyes/normas, se van creando más para regular un tipo de conductas que simplemente con empatía y desarrollo moral correcto no se llevarían a cabo,  y se pasaría de tener 100 leyes a tener 10. Actuamos demasiado por condicionamiento y utilizamos muy escasamente aquella capacidad más profunda del ser humano que es la de ponerse en lugar del otro.
¿Cumplimos las normas por miedo al castigo o por el bien común? ¿Educamos a las futuras generaciones en hacer las cosas más allá del premio y del castigo haciéndoles ver el trasfondo de las cosas?
He de concluir esta entrada que estoy hablando en general, no estoy atacando a nadie, pero me gustaría que llegarais a alguna conclusión que por algo he escrito todo esto

1 comentario:

  1. No pasarian estas cosas si obtuvieramos la base que tendriamos que tener, es el concepto de norma del, si lo haces bien premio si lo haces mal castigo, el que nos acompaña y con el que crecemos para acabar con la soberbia del presente.
    no seria mejor, te pongo una norma y te explico por qué, y si lo haces bien, tu misma te honrarás y si lo haces mal, te lo vuelvo a explicar cincuenta veces hasta que lo entiendas y volvemos a empezar?
    Cuanto tenemos que aprender nieves, nisiquiera tendrian que existir normas...
    aprovecho para saludarte, un abrazo guapa.
    Virgi.

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